viernes, 25 de mayo de 2012

DE NUEVO AL RUEDO

Nos vamos de Arequipa. De nuevo cargar el auto, poner nafta, comprar algunos víveres y listo. Dejamos atrás cama, desayuno en mesa, charlas y todas esas cosas necesarias para tomar envión. A fuerza de partir tomamos  verdadera dimensión de lo que dejamos, nos pasó desde el primer día de viaje. Cuando no lo tenés, lo extrañas. y si lo extrañas es porque lo queres. Pero este viaje es así, como las montañas que venimos subiendo y bajando sin parar. A veces mirás a todos desde arriba, cómodo y orgulloso de lo logrado, y a veces de abajo, donde hay que cerrar los ojos y acelerar para estar de nuevo arriba. Quizás así es la vida también, no se. Que tan arriba puedo llegar? Que tan abajo puedo soportar? Creo que el secreto es caminar, caminar y caminar. Peregrinar diría mi amigo. Cada cual sigue su camino. Pero la ruta nos espera y de los aproximadamente 3000 metros de altura de Arequipa llegamos al mar. Sí, cero metros, en un par de horas. Y Sudamérica tiene desiertos sin camellos, pero de arenas y médanos.



Y cuando hay arena, hay mar y la felicidad me vuelve a invadir. llegamos a Camaná, un pueblito donde nos recomendaron dormir. Y eso hicimos, playa, carpa, y a cerrar los ojos. Qué distintos son los atardeceres en el Pacífico! el sol cae atrás del mar, lejos. No hay edificios, como en nuestra costa, que nos hagan sombra. Como dice Mollo, "Arquitectos de antifaz" que creen poder taparlo todo por unos metros mas. Dan asco. Nos levantamos y salimos rumbo a Nazca a ver las famosas líneas. Camino costero, con pocas subidas y bajadas, pensamos que en el día llegamos. Pero nadie es ajeno a nada y y todo está conectado con todo dicen, así que las lluvias de la sierra desagotan en el Pacífico en forma de agua, barro y piedras. Piquete de la naturaleza y más de seis horas de espera.


Hacemos noche en un pueblito inesperado llamado Chala (mal pensados abstenerse) y partimos. La ciudad de Nazca no es pintoresca, pero haciendo unos kilómetros más te encontrás con las líneas. Qué son? surcos en la tierra que forman figuras por kilómetros y kilómetros. Para qué están? nadie sabe. Qué significan? ni idea. Pero la inmensidad, prolijidad y precisión asombran. Me imagino en la obra, con los muchachos, replanteando eso y me dá escalofríos. Una vida no alcanza. Están para disfrutarlas y eso hicimos.
Nuestro siguiente objetivo es Huacachina, un "oasis" según nos dijeron. Primero se llega a Ica, una importante ciudad, y muy cerca está la laguna.




Dispuestos a acampar en las orillas para pasar unas noches, llegamos. Y si bien es un oasis, la superpoblación del lugar nos destruyó la idea. Fin de semana largo, todos los turistas y nosotros en el mismo sitio. El lugar realmente es hermoso, gigantes médanos que forman un valle, en el medio una laguna, palmeras, vegetación, y un sin fin de comercios, restaurantes, vendedores, botes y demás que lo convierten en el oasis mejor equipado del mundo. Full Full.
No es un buen día para hablar de arquitectura y proyectos inmobiliarios así que nuestra inocente idea de acampar tranquilamente se esfumó. Disfrutamos lo que pudimos y salimos. Lima es nuestro próximo destino. Veremos qué nos depara la ciudad más grande de Perú.

lunes, 7 de mayo de 2012

RUTA AREQUIPA (TODO PISTA, DALE NOMÁS)


Luego de enamorarnos de Cuzco y de impresionarnos con Machu Picchu, tomamos de nuevo la ruta, todavía con el cuerpo dolorido de nuestras caminatas por el Valle Sagrado. No nos habíamos ido del todo cuando ya estábamos planeando un viaje de regreso para conocer  lo que no pudimos. En fin, nos vamos totalmente convencidos de que el día de mañana tenemos, debemos y queremos  volver.
Arequipa no era uno de los destinos que habíamos planeado para Perú, pero un mail diciendo que el club CAVE nos estaría recibiendo en ese lugar, nos convence totalmente de desviar la ruta y reprogramar la travesía. Con nuestro mapa un poco desactualizado y consultas a la gente local, decimos tomar un camino mas corto que sólo tenía unos pocos kilómetros de trocha (tierra). El resto en teoría era asfalto (pista, como dicen acá).
No tan pista
A medida que avanzamos la trocha se iba haciendo cada vez más extensa y menos cuidada, y cada vez más nos acordábamos del señor del peaje y del camionero que nos aseguraron que el camino estaba en perfectas condiciones… habrán entendido lo que les quisimos preguntar???  A esta altura mucho no importaba, el trecho que habíamos avanzado era el suficiente como para seguir y no retroceder. De repente el paisaje cambia y se vuelve blanco nieve. La temperatura baja…la calefacción del Fusca que no funciona…se hace de noche…



Sin divisar ningún pueblo para parar seguimos avanzando con la luna hasta que llegamos a Imata. Sopita y a la cama, mejor dicho, sopita y al auto, envueltos como gusanos nos metimos frazadas arriba de las bolsas de dormir y así esperamos el amanecer. Cargamos unos galones de gasolina y seguimos hasta Arequipa, esta vez con una ruta impecable de pista.

Ahora está mejor.
 En Arequipa conocimos a Elar, presidente de la sede, y a su hermosa familia, que nos recibe con una sonrisa, millones de gestos de amabilidad, conversaciones agradables y de inmediato nos hacen sentir muy cómodos, y nos hacen saber que en Arequipa también tenemos amigos. Amigos como Ricardo que nos aloja en su casa y nos prepara muy ricos desayunos. Y nos regala un amigo para chichipío Wilson, que llegará al país del norte con todos nosotros.

Recibimiento de Cave Arequipa.

Elar, familia y nosotros

El amigo de Chichipío Wilson todavía no tiene nombre. Escuchamos propuestas. 
Como nos ocurre la mayoría de las veces, el primer tour por la ciudad lo hacemos en el mecánico, que nos cambia el ruleman de la rueda derecha y nos ajusta por vez numero 38 el tren delantero. Después de eso,estamos listos para conocer Arequipa.  Es una ciudad con mucho movimiento turístico, con un centro histórico muy pintoresco, y rodeada de tres volcanes: Misti, Chachani y Pichu Pichu. 



La ultima noche nos juntamos con todo Cave Arequipa y salimos a caravanear por la plaza de armas, para terminar en un parador y comer anticuchos  (muy sabrosos por cierto).



Ya con los recuerdos pegados en Fusca y otros guardados en nuestra memoria para siempre, nos despedimos, seguimos avanzando, nos vamos con ganas de volver, salimos de nuevo a la ruta con una sonrisa y el corazón lleno. 

miércoles, 2 de mayo de 2012

DE REALIDADES VIVE EL HOMBRE


Cuando pensás en un sueño enseguida se te viene a la mente una cama, una noche placentera, y el despertar con una sonrisa por lo soñado. Pero a veces los sueños nacen de día, bien despierto. El mío empezó hace más de una década en algún rincón de la facultad junto a Walter. Dijimos en ese momento “cuando terminemos la facu vamos a conocer Machu Picchu como viaje de egresado”. Pero inmediatamente después de darle forma a tu sueño te aparece una mochila en la espalda, liviana al principio, pero con cada segundo que pasa sin concretarlo, un grano de arena se suma. Y el sueño, de a poco, se transforma en deuda pendiente. Hay quienes tienen la capacidad de adormecer esos sueños y poco a poco convertirlos en utopías ¿para qué sirven las utopías? Por ahí escuché que simplemente para seguir caminando, lo cual no es poco, pero si el camino no tiene un rumbo que yo haya elegido o soñado, me puedo perder o esconder bajo la bandera de sueños ajenos. Creo que así pierdo mi libertad. Yo elijo donde ir. Disculpen, no creo en el destino.
Por eso los sueños están para cumplirlos. Mi mochila empezaba a pesarme y como sabrán, no soy muy bueno para los trabajos pesados. Así que la mañana del lunes encendí el auto con la alegría del nene que amanece en su cumpleaños. Juntamos todo y salimos hacia Ollataytambo, ciudad donde dejaríamos a Fusca para partir hacia Machu Picchu. Las entradas eran para el martes, así que todo el lunes íbamos a viajar hasta llegar a Aguas Calientes, pueblito obligado antes de subir al templo Inca. Desde Cuzco hay varios caminos para llegar, a saber:
1-      Camino del Inca: Caminata espectacular de tres días, muuuuuy cara.
2-      Tren de lujo, lo más rápido y cómodo, muy caro.
3-      En auto hasta Ollataytambo, viaje en bus, parado, hasta Santa María, taxi hasta Santa Teresa, combi hasta Hidroeléctrica, y si llegás vivo, caminata de dos horas hasta Aguas Calientes; más barato, obvio.

Esperando en la plaza de Ollataytambo. 

¡Imagínense cuál elegimos! Demoledor viaje, curvas y contracurvas hasta llegar al mareo, atraso de horario y la noche que nos agarra en Hidroeléctrica. Cambiamos la caminata por el tren y Aguas Calientes nos recibe con una tropical lluvia. Un hostel barato para juntar fuerzas y temprano a la cama, ya que a las 5:00 AM empieza la travesía.
Caminar por los alrededores de Machu Picchu antes que el sol asome, créanme, tiene su encanto. Clima húmedo, ruido de río violento y algunos turistas que se animan, como nosotros, a subir los 450 mts. que nos separan hasta la entrada del santuario. Vivir en la altura de por sí te agita, con lo cual esa interminable escalera de piedra nos quitó el poco físico que tenemos. Con las piernas al borde del llanto llegamos a la entrada, tomamos aire, un desayuno y entramos. ¿Cómo describir las sensaciones? No soy poeta, realmente me falta vocabulario, pero se ordenaron mis últimos 10 años de vida, es como encajar la última pieza del tetris. Mis manos tocaban mi sueño, mis ojos abiertos veían lo que sólo podían ver cerrados. Olía a sueño, latía a sueño, pisaba a sueño. Y todo era real.
Rocas perfectamente cortadas y ubicadas, caminos con paisajes impensados, desagües, terrazas para el cultivo, una verdadera ciudad en las alturas. Llegamos a Huayna Picchu, montaña sagrada, y se puede ver desde allí toda la ciudadela. Lugar energético para los que creen, maravilla del hombre para otros, Machu Picchu no es solo una obra de ingeniería increíble, es mucho más. El lugar, los paisajes, la naturaleza en armonía con el hombre. Imaginarse a estos hombres trabajando hace mas de 500 años, piedra a piedra, y codo a codo, me hace pensar que tanto mejores somos hoy. ¿Qué eran esclavos? Entonces me corrijo, estos hombres esclavizados y desganados lograron levantar semejante maravilla, que estamos haciendo nosotros hombres modernos y libres, incapaces de trabajar en conjunto (como esclavos) para evitar tanta injusticia, corrupción y egoísmo. Tranquilo, no me volví loco, sólo que viajar, ver y conocer te hace reflexionar y pensar que estas culturas fueron exterminadas solo por oro y poder, que una vez expulsados los colonizadores se los sigue explotando excluyéndolos del sistema, o se permiten minas que contaminan el agua de todo un pueblo sólo por dinero. Me pregunto entonces ¿Cuánto mejoramos? ¿Cómo hubieran sido estas culturas en este siglo? Preguntas sin respuestas.
Cuestión que las imágenes en este caso valen más que las palabras, con lo cual a disfrutar Machu Picchu.

Bien temprano, con la niebla matutina.

Vista desde Huayna Picchu.

En la cima. 

Capaz que el paisaje está bueno. 

Tocando las nubes. 

La orquídeas y las lagartijas nos acompañaron todo el trayecto. 

Buscando un teletransportador. 

Caverna del Inca.
En Machu Picchu, de fondo Huayna Picchu. Si, hasta ahí subimos. 
Después de 12 horas de caminatas volvimos a Aguas Calientes. Bajar es más fácil que subir, con lo cual los tiempos se acortaron. Comer y dormir era lo único que queríamos.
El miércoles bien temprano caminamos las dos horas que nos separan con Hidroeléctrica. Camino de selva y al lado de las vías del tren. Acompañados por la naturaleza, unas bananas y unas paltas que nos regaló el camino hicieron más ameno el viaje. Solo queríamos retener olores, paisajes, el contacto de la roca áspera en la mano ¿cómo hacer para que el tiempo, enemigo de la memoria, no nos quite estas sensaciones? Creo que las fotos y las charlas que imaginamos en el reencuentro nos van a ayudar.

Volviendo.


Nuestro guardianes en el camino. 



Volvimos a Ollataytambo donde dormía Fusca y nos preparamos para regresar a Cuzco. Machu Picchu queda atrás, mi mochila está vacía de nuevo. Vacía para volver a llenarla de a poco y vaciarla más adelante. Más tarde, en algún rincón de Perú, hacía memoria de una frase que me dijo Nico hace unos meses: “que no te lo cuenten, vivílo”. Y eso hice hermano. Les puedo decir que mi deuda pendiente está saldada. ¿Y la de ustedes?



viernes, 27 de abril de 2012

EL OMBLIGO DEL MUNDO


Llegamos a Cuzco, corazón del imperio inca. Durante el viaje desde Puno no podía dejar de pensar que sentiría al llegar. Me hablaban tanto de cusco que el miedo a la decepción era grande. Pero créanme que los Incas jamás te decepcionan. Cómo describir Cuzco? De bases y trazado Inca, techos coloniales y españoles y vida urbana y capitalista. Los últimos mil años de historia resumidos en una ciudad. Si caminás por las angostas callecitas y estiras los brazos a no más de un metro de altura tocás piedras incaicas de corte y uniones perfectas, colocadas una a una con el esfuerzo y dedicación de todo un pueblo. Trazaron y levantaron la ciudad hace mas de 500 años y sus bases siguen firmes, sus raíces son inquebrantables. Para los Incas este lugar era la unión entre los tres mundos: el mundo de abajo, no visible, con el mundo visible y el mundo superior. Acá se establecía una conexión muy fuerte entre la tierra, el hombre y el cielo. Cuzco significa ombligo, centro.

Angostas calles de Cuzco.

 Si levantas los brazos los muros continúan, mas desprolijos, desordenados y mas angostos. Los conquistadores llegaron y sobre lo existente levantaron su ciudad. Tiempo es dinero, dijeron ellos, así que a aprovechar lo hecho. Seguramente la mano de obra Inca fue la encargada (gratuita y exenta de impuestos) de levantar los nuevos muros. Pero ya no es lo mismo, lo que no se hace con convicción nunca llega a la perfección.  Los españoles llegaron. Y si uno abre los ojos, el mundo moderno aparece con todo lo bueno y lo malo de este. Bancos, turismo, vendedores, oferta gastronómica, la velocidad de lo moderno llegó para quedarse.

Alrededores de la Plaza de Armas.
Tranvía turístico. 

Pero Cuzco te recibe con los brazos abiertos, la ciudad está preparada para el turismo. Pero como sabrán, nosotros no somos turistas, así que una estación de servicio se transforma en nuestra casa y la tomamos prestada para pasar las noches. Los días desaparecen rápidamente entre caminatas, visitas a iglesias, plazas y mercados. La plaza principal, siempre concurrida, muestra orgullosa desfiles y espectáculos con música y baile. Cuzco es moderna, pero deja ver sin pudor su pasado.

Concurso Internacional de Sayas y Caporales. 

Mercado. 
Estacionamos el auto en la Plaza San Francisco para probar suerte con las ventas y como nunca vestimos a Fusca con todo nuestro merchandising, bijouterie, bandera argentina, mapa con recorrido, recorte de diario con nuestra entrevista y el estreno de las tarjetas postales. Las charlas fueron muchas y las ventas pocas. Pero para la anécdota quedará mi ¿conversación? en inglés con unos turistas (creo que se fueron pensando con mi fluido inglés que era el último Inca vivo) y el ofrecimiento de trabajo rechazado. Si, en un mundo en crisis nos damos estos lujos, pero el puesto de sereno de hotel quedará para otro momento.

La Feria Móvil. 
Después de un par de averiguaciones compramos nuestras entradas para Machu Picchu. La excursión TOP de Perú está en marcha y el lunes temprano comenzamos con esta nueva aventura…

De noche es más linda. 

jueves, 19 de abril de 2012

CHAU BOLIVIA, HOLA PERÚ



Llegamos de la Isla del Sol y desembarcamos nuevamente en Copacabana. Fuimos a buscar a Fusca y nos dicen en el estacionamiento que pasemos donde nos habíamos alojado que querían hablar con nosotros. Llegamos y el dueño, a pedido de José Luis, nos tenía preparado el ejemplar del diario donde hicimos la nota en La Paz. Había salido el día anterior. Con el ego en alza salimos a la ruta en busca de la frontera. Pero Bolivia no nos iba a dejar salir tan fácil. Corte de ruta por no sé qué reclamo, turistas bajando de los buses para hacer un transbordo más adelante y nosotros que no pasamos. Preguntando se llega a todos lados, así que pudimos hablar con el “capo” de la protesta, una especie de Moyano (es un sindicalista argentino) que después de explicarle nuestro viaje nos indica una ruta alternativa, obviamente de tierra. En medio de esta ruta perdida una señora nos saluda. Paramos y nos dice amablemente “los vi en el periódico, bienvenidos” y nos indica cómo salir. Los privilegios de la fama se hacen sentir, jaja. Llegamos a la frontera, papeles de rutina y luego del último trámite el señor nos dice “corran la barrera y pasen”. Así de fácil… o no tanto. Un policía (otro más) se acerca y me dice “pasó por migraciones”, si señor… “pasó por aduana”, sí señor… “pasó por la policía para dejar lo suyo (léase coima)” ¡por supuesto señor! Una piadosa mentira para hacer justicia. El policía, contento, nos abrió la barrera, nos saludó y partimos. De más está aclarar que no se debe pasar por la policía, no hay ningún trámite que hacer allí. Bolivia ya nos dejó sus enseñanzas.
Realizamos los trámites del lado peruano, conseguimos el permiso de permanencia por noventa días y salimos a la ruta. Puno como destino, sol, lago a nuestra derecha, ruta en buen estado, primer peaje que no debemos pagar y de repente… patrullero detrás nuestro. Y si, Perú nos da la bienvenida. “Hola señor ¿son casados?” nos interroga el policía. Qué te importa, pensamos. Tanta amabilidad por algo será. “le comento que viajaba sin sus luces, le tengo que hacer una multa”. A partir de allí las explicaciones de rutina, que hace media hora entramos a Perú, que no sabíamos, que en Bolivia nos decían que las apaguemos y se nos pasó, bla, bla, bla. “Acompáñeme”. Y me voy al lado del patrullero donde su compañero estaba sentado. “Su multa es de 290 soles (unos U$S110) y debe pagarla en Desaguadero (una ciudad que queda para el otro lado, obvio)”.”Pero estoy apurado, voy para Puno, la pago allá”, le digo. “No, es por distrito, pero si está apurado la puede pagar acá”. Pero que amables, que eficientes, pensé. Se olvidaron que somos argentinos, vivimos en el gran Buenos Aires, nos “protege” la policía bonaerense e hicimos un curso acelerado de corrupción en Bolivia, con lo cual le contesto “mire, si me debe hacer la multa hágala, no le pido que no la haga. Me equivoqué y tengo que pagar. Démela que me está esperando el club de escarabajos, ellos me van a asesorar, tienen abogados y me van a decir donde pagarla” de fondo escuchaba a Vicky gritando, como esas mujeres que aparecen en Policías en Acción (programa de TV argentino) “Fedeee!!!, pasan todos los autos sin luces, no le pagues nadaaa!!!!!!”. Con mi mejor cara les comuniqué la noticia y los policías me dijeron “bueno, vaya nomás, pero prenda las luces”. Después nos enteramos que no nos pueden hacer la multa porque somos extranjeros. Nos habíamos prometido no coimear a nadie, si cometíamos un error lo pagamos y listo. La justicia, dulce y sabroso manjar que nunca empalaga. Ver la cara de estos dos hombres que se iban con las manos vacías, masticando bronca por las cosas que no podían comprar con nuestra plata, es impagable. Como diría el gran Guillermo Francella “a comeeeerla”.
Llegamos a Puno con algunos ruidos en el tren delantero, así que nos pusimos en contacto con John, presidente de CAVE, el club de “vochos” de Perú y nos recomendó que se lo llevemos a Jean Carlo, mecánico del lugar.


Puno es una ciudad que se nota a crecido mucho. Hermosa plaza, iglesia, centro comercial y el lago Titicaca a su lado. Después de recorrerla y hacer un poco de vida urbana, nos encontramos con Jean Carlo. No solo es un mecánico, sino un restaurador de estas joyas sobre rueda. Después de conocer su impecable taller (el sueño de mi viejo) sacó las ruedas y encontró un problemita… ¡todas las tuercas estaban flojas! Ajustes por todos lados, puesta a punto del motor, consejos de todo tipo y el auto quedó impecable. Este rey del orden y la prolijidad no solo arregló la nave, sino que no nos cobró un peso. Gran gesto que vamos a recordar eternamente. ¡¡¡Gracias por todo y que puedas cumplir el sueño de tu súper escarabajo!!!


Salimos rumbo a Cusco, nos vamos al corazón del imperio Inca. Un sueño dentro de otro sueño comienza.

martes, 17 de abril de 2012

ÚLTIMAS CRÓNICAS BOLIVIANAS

Es viernes en La Paz. José Luis organizó una salida para cenar con amigos del Club. El fin de semana nuestra ruta seguiría por Copacabana, y es momento de empezar a despedirse y de fantasear con reencuentros futuros.

Hasta siempre Dani.
Esa noche nos alojamos en la casa de José Luis, a esta altura es casi un tío o un padre postizo para nosotros. A la mañana siguiente salimos con él y su familia hacia Copacabana, para mí el lugar más hermoso de lo que vimos hasta ahora en el país (junto con la Isla del Sol), por lo tanto, podríamos decir que el mejor vino se sirvió a lo último, disfrutamos excelentes momentos en el lugar: los paisajes son una locura, el color del lago Titicaca es de un azul profundo e intenso y estamos con la mejor compañía que podíamos tener.

Las petas anfibias. 


LLegando a la ciudad. 
Entrada. 

A la tarde nos vamos todos para la frontera con Perú, muy cerca de ahí, para chusmear un poco donde tendríamos que hacer los trámites migratorios, saber cotizaciones monetarias y esas cosas. Había  gente caminando, comprando y vendiendo cosas. Nosotros pasamos caminando, ya que había personas circulando libremente, avanzamos dos cuadras y luego nos volvimos para los autos. En el momento en que estamos saliendo nos detiene un policía boliviano y nos pregunta con tono inquisidor: ustedes de donde son???? A donde van???  Venimos de Bolivia, contestamos todos. José Luis le explica al policía que Fede es su primo (si son casi iguales!!!!!!!!!!!!) y que nos está acompañando e indicando dónde quedan los establecimientos para hacer los trámites migratorios y del auto para nuestro momento de cruzar. Y de dónde son????? Pregunta el policía integrante de la liga de la justicia. Nosotros de Bolivia, dice José. Y nosotros de Argentina, explicamos. Pero ustedes están haciendo invasión de territorio!!!!! Nos acusa. Los bolivianos tienen un convenio con Perú en donde pueden circular libremente por la frontera, pero los argentinos no. Vayan a migraciones inmediatamente!!!!! Decía mientras el color del rostro le viraba del morado al verde. Pero señor, nosotros no sabíamos eso, no queremos cruzar ahora a Perú. Pero están en falta, hicieron invasión de territorio, muéstrenme sus tarjetas migratorias, bla bla bla. Estos deben querer plata, pensamos todos, mientras con Fede íbamos hasta el auto a buscar nuestros documentos, y nos damos cuenta que solo teníamos los pasaportes, y las tarjetas migratorias habían quedado en el alojamiento. Siguió la discusión y con Fede ya nos imaginábamos presos en otro país publicando nuestro blog desde la cárcel,  y esas cosas que uno se imagina cuando comete una invasión de territorio. Estábamos indignados porque el mismo policía que nos vio entrar a Perú y no nos dijo nada, ahora nos está demorando y mandándonos para migraciones. Una vez en la oficina, le explicamos todo al Jefe de Aduanas y nos dejó ir sin problemas. Más tarde, ya relajados nos moríamos de risa del posible parentesco entre Fede y José Luis.

Por la noche se arma ronda de tragos y juegos de azar (que buena combinación). Nuestras carcajadas alborotaron el hostal hasta que se terminó el alcohol y el cansancio nos obligó a irnos a dormir para poder mañana salir a recorrer la ciudad.
Asientos del Inca.

Baños del Inca.

Vista desde uno de los miradores. 
En el almuerzo se unen más amigos y rematamos el momento con unas truchitas a la plancha. Nada mal! 

Último almuerzo.
Después de eso, siguen las despedidas y como pichones que tienen que seguir volando, preparamos nuestras mochilas para cruzar a la Isla y pasar unos días acampando en la playa. Despedida a nuestros amigos bolivianos, abrazos y besos a montón, y esta foto que nos quedará por siempre entre los mejores recuerdos. No paramos de sonreír cada vez que nos acordamos de ustedes.

Nada que agregar. 

Tomamos una lancha pasajera y nos fuimos con nuestras mochilas a la isla. Llegamos casi de noche y apenas veíamos donde estábamos armando la carpa. La mañana nos despertó con el sol y de a poco fuimos descubriendo el lugar al que habíamos llegado.

cruzando el Lago.

Amanecer en la playa.


En la parte norte de la Isla hay un circuito de trekking que es increíble, donde ademas de los diferentes paisajes se pueden ver ruinas de los antiguos pobladores.


Mesa ceremonial.

Ciudad (Chinkana).

Roca sagrada.
 Así se nos pasaron los días en la playa, caminando, descansando, bañándonos en el lago, leyendo, pensando, imaginando, extrañando y disfrutando. lo compartimos con ustedes y los invitamos a proponerse lo mismo en algun momento del camino. Abrazos.